NAGARI CONVERSA CON LA EDITORA Y ESCRITORA VALERIE MILES.

Valerie Miles fotografía de Nina Subin
Valerie Miles fotografía de Nina Subin

Valerie Miles es editora con un recorrido profesional que la ha llevado a trabajar para varias de las casas más importantes del mundo del libro en español. Nacida en EE.UU., vino a Barcelona en 1989 con ganas de acercarse al mundo del libro, y veinticinco años más tarde conoce el sector editorial de cabo a rabo. Ha sido directora asociada de Alfaguara,directora editorial de Émecey de Duomo Ediciones, y ha trabajado para Planeta y RandomhouseMondadori. Fundó y edita la versión en español de la revista Granta. Además, publicó el libro Mil bosques en una bellota, que reúne a 28 de los escritores de mayor renombre de la lengua castellana, incluyendo Mario Vargas Llora, Javier Marías y Carlos Fuentes, para que seleccionen y hablen sobre lo que consideran las mejores páginas que han escrito. Fue comisaria de la exposición Archivo Bolaño 1977-2003 “Déjenlo todo nuevamente” y ha publicado artículos en las revistas The Paris Review, Harper’s y Grantay los periódicos La Vanguardia y ABC (España),La Nación (Argentina), La Reforma (Mexico) y The New York Times. Actualmente, es profesora de traducción literaria en la Universidad PompeuFabra. Se citó con Nagari en el café de Laie, una de las librerías clásicas de Barcelona. Miles dice que no puede imaginar la edición sin librerías como ésta y que un buen editor ha de tener tanto una “educación sentimental” como una “educación de negocio”. Habla sobre la importancia de Barcelona en el mundo editorial, la riqueza bilingüe de la ciudad catalana, y las diferencias entre España y EE.UU. que le hacen temer por el futuro del libro en su país adoptado.

Nagari: Barcelona es conocida por ser la capital  y, de alguna manera, representar a Cataluña y la cultura catalana para el mundo. Pero ¿qué peso tiene Barcelona en el mundo del libro, tanto en castellano como en catalán?

Miles: Barcelona tiene un peso enorme. Y además es muy curioso cuando lo miras porque es la capital del mundo del libro en español  -no de educación ni de texto, en esto lo es Madrid- pero de trade, en lo que es literatura, libro de entretenimiento y de ensayo, en eso lo es Barcelona. Pero Barcelona es una ciudad cuyo idioma principal no es el castellano, que es una cosa muy, muy curiosa. No deja de ser perfectamente insólito realmente. Y esto yo lo veo como una cosa no solamente peculiar, sino bonita. Y el peso que tiene, mitológicamente hablando, creo que también es muy importante porque hay que recordar que, durante la época franquista, Barcelona tenía un mundo, un mundillo semi-clandestino, no diría clandestino porque también había mucho atrevimiento también hacia el final del franquismo, muy vivo y vivaz en el mundo del libro. Entonces existía como símbolo de un futuro que podría venir. García Márquez, Vargas Llosa, Vallejo… había mucha gente que venía a Barcelona como un lugar de refugio. Y esto durante la época franquista. García Márquez y Vargas Llosa estaban aquí…, y más tarde vino Bolaño a finales de los 70 cuando Barcelona ya era una ciudad de una explosión de la recién cobrada libertad. Barcelona se movía mucho, era un lugar no demasiado caro para vivir, lo cual atrae siempre a escritores y artistas, era un lugar de intercambio y de movimiento de ideas, con lo cual este capital que tiene Barcelona como una ciudad intelectual y creativa sique siendo verdad en el mundo del libro.

Nagari: ¿Cómo explicas las atracción que tenía la ciudad para escritores de fuera incluso bajo la dictadura franquista? Seguramente muchos barceloneses les habrían preguntado por qué habían venido.

Parece perfectamente contradictorio, pero los barceloneses es gente muy pragmática, negociadora, muy business, muy la cultura de botigeur, es como ‘lo que hace falta para  business nosotros encontraremos la manera de hacerlo funcionar’, y esto creo que es un valor de la ciudad… Si ves la zona antigua que tiene Barcelona es así porque han sabido negociar a lo largo de los años y encontrar lugares de paz.

Nagari: Volvemos al tema de los dos idiomas, el catalán y el castellano. Igual su convivencia no está bien entendida ni apreciada por la gente que no conoce la ciudad. ¿Cómo afecta el mundo del libro en la ciudad?

Miles: Aunque hay roces, la verdad es que cuantos más idiomas se hablan, más idiomas se pueden hablar. Todo el mundo sabe que si eres monolingüe es más difícil luego aprender otros idiomas, pero al aprender un idioma más ya puedes aprender cinco, porque ya la cabeza funciona de otra manera, ya entiendes cómo funciona otro idioma y esto es lo que se tiene en Barcelona. Entonces aquí no existan dos idiomas, aquí existen varios y por eso aquí se traduce mucho, del francés, del alemán, del inglés. Creo que una parte de la razón por la que Barcelona ha sido este lugar un poco más cosmopolita viene a que se habla más de un idioma. Creo que sería una buena tesina, cómo una ciudad bilingüe se convierte en una ciudad multilingüe y con una perspectiva más cosmopolita y menos provinciana. Y esto es fundamental para una capital del libro. Con lo cual creo que esto ha ayudado que Barcelona sea este lugar de intercambio. Y además, obviamente, está un poco más cerca de toda Europa, cerca de Francia, no muy lejos de Italia. Está bien ubicada físicamente, pero también intelectualmente hablando dos idiomas, es una cosa peculiar pero una cosa rica.

Nagari: ¿Qué tal el mundo editorial? ¿El libro electrónico es el principio del fin?

Miles: Hace poco estuve en Nueva York y di una vuelta para ver a todos mis colegas de allí. Estuve con varios editores conocidos, y les hice precisamente la pregunta, ¿qué tal digital?, ¿cómo va? Porque claro, para un editor, digital también puede ser una panacea. Es decir, los libros llegan así al público. Pero para que sea una panacea el lector tiene que pagar el libro, aunque sea menos, pero tiene que pagar. El problema que tenemos en España y en otras partes del mundo de la lengua española es que no hay legislación contra la piratería y este es un problema gordísimo porque quiere decir que están vendiendo menos libros pero no recompensa con la venta en digital, sino que compran los dispositivos y bajan gratis lo que quieran. Eso sí matará el mundo del libro si no hay alguna manera de regular esto. Lo matará porque no puedes esperar que los escritores escriban gratis. Lo podrán hacer 10 años y luego se acabó. En EE.UU., de todas maneras, lo que están viendo los editores_ porque ahora ya ha pasado tiempo y pueden ver estadísticamente las ventas y las ventas digitales_ y de lo que se han dado cuenta curiosamente es que digital vende mucho en ciertos géneros, en romance por ejemplo, y ha comido al bolsillo, pero no al trade. El lector que quiere el libro sigue queriendo el libro. Las ventas de digital son del 30-40 %. Es un ingreso más, otra manera de vender el contenido. Entonces en EE.UU. han dejado de ver el apocalipsis. Y tiene una buena ley, y además, la gente no roba, entiende que es robar. Entonces los editores están encantados con digital. No es un problema. El mensaje que recibí la última vez que estuve en Nueva York era de tranquilidad total. De hecho, las ventas están subiendo y una editorial como New Directions tuvo el mejor año de su historia el año pasado.

Nagari: ¿Lo mismo pasará aquí? A veces existe la idea de que lo que pasa en EE.UU. tarde o temprano llega a Europa.

Miles: Aquí el problema es que no hay legislación. Y aquí la crisis es otra. Aquí la crisis es económica y cultural. La gente no ve la lectura como un valor; hay una crisis de valor sobre la lectura. Ya es ‘no necesitamos leer tanto como se dice’. La gente no está leyendo. Este es el problema máximo ahora mismo. Los índices están bajando. No es que no estén comprando libros, es que tampoco los están bajando ilegalmente.

Nagari: ¿Desde cuándo? ¿Desde la recesión?

Miles: Desde que hay tantas otras cosas para hacer. Desde los smartphones. La gente que compra un iPad no lo compra para bajar libros. Esto es lo que las estadísticas en español demuestran. Y si bajan libros, bajan libros piratas. En EE.UU. las ventas de libros electrónicos están entre el 30-40 %, pues aquí no van más allá del 2%, pero van subiendo cada vez más las ventas de los dispositivos. ¿Qué te dice esto? Te lo dice todo: en sus Kindles no están bajando de Amazon.

Publicado originalmente en Nagari #4 Las Barcelonas...

© All rights reserved Joseph Wilson

JosephWilsonJoseph Wilson es periodista y poeta. Nació en Chicago y vive en Barcelona desde el 2000. Ha publicado poemas en castellano en las revistas La Bolsa de Pipas, Fábula, La Hamaca de Lona y Nagari. Trabaja como corresponsal de la agencia de noticias TheAssociatedPressy es estudiante de posgrado en humanidades de la UniversitatPompeuFabra. Le pueden contactar a través de Twitter @JWilsonBCN

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