NAGARI CONVERSA CON FERNANDO CALZADILLA.

Diseñador teatral, director artístico, dramaturgo, profesor de rasaboxes, performer, artista plástico y fundador junto a Stephanie Ansin del MTC (Miami Theater Center).

Fernando Calzadilla

Poca gente en la terraza a las diez de la mañana.Fernando pide un grilled cheese de  manchego y un macchiato; el que escribe, un té de manzanilla con anís. Estamos en Books and Books. Hoy es un sábado cualquiera de diciembre. La ciudad nos recibe a esta horas con un sol de invierno directo y un azul limpio sin una nube. Hemos venido a conversar. Así de sencillo.

Su padre se levantaba bien de madrugada para abrir su negocio de víveres en Caracas. La calle y el barrio de San Agustín del Norte donde habitó hasta su juventud, fueron sus escenarios preferidos, al igual que el Centro Simón Bolívar. Si bien las pandillas existían, como en cualquier urbe poblada del planeta, Fernando huía de ellas y emprendía su viaje en solitario por los bulevares y avenidas de una ciudad, en su época, llena de cafés, bares, librerías, cines y teatros. Él dice que no encontró más placer que ser anónimo entre la multitud, mientras observaba a sus habitantes. Es evidente que, con una fotografía así de la adolescencia, uno se interese por un género como el que profesa en Miami: el teatro.

Nagari  En este momento en el Consejo Editorial de Nagari estamos con un dilema a la hora de abordar el siguiente número impreso “¿De qué hablamos? ¿De Venezuela o Caracas como capital política y sociocultural del país?”. Esta es la pregunta que nos surge. Como conocedor del tema ¿cuál sería tu opinión?.

Fernando Calzadilla Fíjate que en la relación de Venezuela con Caracas, está incluso en el himno nacional “Seguid el ejemplo que Caracas dio”.La razón es porque Caracas es la primera ciudad que se levanta en busca de la independencia, y ésta pertenecía a la provincia de Venezuela. Es entonces que de provincia pasa a ser país y Caracas su capital. Es decir, se levanta a favor de Fernando VII y en contra de Napoleón. Yo no me voy a poner en las decisiones de ustedes. Pero deberíamos de aceptar que allí mayoritariamente ocurre todo. En cambio, como decía Cabrujas, “Venezuela es el país del mientras tanto… y por si acaso”.

Nagari . En tu currículum artístico y teatral aparece entre comillas esta cita. “En la ciudad de Nueva York en 1976, vi la obra teatral El holandés errante en el MET, me impresionó. El juego, la música, la nave con sus cortinas onduladas… trajeron lágrimas a mis ojos. Fue entonces cuando me di cuenta” Y aquí se cierra… ¿De qué te diste cuenta? ¿Es que nace tu afición por el teatro en EE.UU?

 FC .Yo quería ser diseñador teatral. Mi carrera bascula entre las artes plásticas y posteriormente la actuación. Voy a Londres a finales de los sesenta… cuando la ciudad era la capital del mundo cultural. Entonces quiero matricularme en la Royal School of Design, pero no fue posible. Al final, la danza contemporánea es quien me enamora y acabo a las órdenes de Martha Graham. Posteriormente consigo una beca a través de Fundarte de Caracas para ir a EE.UU y les propongo que sea Nueva York mi ciudad de residencia. Allí me gradúo en la NYU en escenografía y diseño de luces. A mi regreso a Venezuela sugiero como condición a los directores que quieran trabajar conmigo que, el diseño de luces, escenografía y vestuario, corra a mi cargo. Al principio, esta decisión me trae problemas económicos, pero después me permitió trabajar con grandes directores como José Ignacio Cabrujas e Elisabeth Albahaca. Esto me obligó a aprender el lenguaje del director, sin renunciar al mío propio, para después ser yo quien tradujera sus ideas. Pero déjame que te diga algo…también fui actor.

Nagari. Cuéntame esta parte…la desconocía.

FC. Te relataré el día que decidí abandonar esta profesión. Hice una obra de Valle Inclán, concretamente Divinas Palabras con la compañía Rajatabla dirigida por Carlos Jiménez en el papel de Laureaniño, el engendro aquel que tiene macrocefalia y su mamá lo pasea en una carretilla pidiendo limosna por la calle. En el segundo acto, lo emborrachan y muere en un ataque de epilepsia. Era el único actor que llevaba un maquillaje complicado de todo el elenco. Es decir, mientras todos se marchaban temprano, yo me quedaba solo sacando con delicadeza la protección, con cuidado de no rasgar mi piel. El personaje en sí, la carga emocional que había que poner en ello, y la soledad que yo sentía por las circunstancias… hizo que optara por abandonar esta profesión.

Nagari. Por mis pequeñas investigaciones tengo entendido que en Caracas teníais un Festival de Teatro muy importante en Latinoamérica

FC. A partir de 1973 se celebra cada dos años el Festival Internacional del Teatro de Caracas con el apoyo del estado. Por allí pasaron Tadeusz Kantor, Peter Brook, Andrzej Wadja. Su director y creador fue Carlos Jiménez. Cuando viene el cambio de gobierno y la caída de Venezuela como poder económico a mediados de los ochenta, el relevo en importancia entonces, lo coge el Festival Internacional de Teatro de Bogotá a cargo de Marc Finney.

Nagari…¿También compañías del propio país pasaron por este festival?

FC. En los 80 regreso  y por supuesto allí empieza a surgir la consecuencia, digamos fructífera, de todos estos festivales de teatro que se sucedieron. Estaban Isaac Chocrón, Román Chalbaud, José Ignacio Cabrujas, El Taller Experimental de Teatro con Eduardo Gil, muy vanguardista en sus montajes, el Teresa Carreño que se inaugura en 1983 con grandes producciones, La sociedad dramática de Maracaibo con unas obras muy innovadoras al mando de Enrique León. En sí, un teatro muy intelectual y algo elitista pero totalmente renovador y abierto al mundo.

Nagari  Citas a Lloyd Burlingame que fue este diseñador de espacios y atmósferas de Broadway…

FC. Cuando yo recibo clases con él, se estaba poniendo ciego. Lo que me interesa más de este profesor fue su experiencia. LLoyd venía de trabajar con Peter Brook el Marat-Sade. Y en su juventud fue el asistente de Joe Melsiner: el diseñador de Tenesse Williams y Arthur Miller que monta la escenografía de La muerte de un viajante, y Un tranvía llamado deseo. A la vez este último fue alumno de Robert Edmond Jones. Y mira que casualidad, creció en la casa de Carl Jung interesándose por todo el tema de los arquetipos. Y para seguir la cadena, que parece interminable…decir que Edmond es amigo, además, de Sally Jacobs donde yo tomo clases los últimos dos años. Y del cual yo tenía que escoger o entre ella u Oliver Smith, pareja de Leonard Bernstein y el referente del diseño teatral del momento. El que fue el gran escenógrafo de Broadway con West Side Story como ejemplo. Así que, fíjate tú como este hilo interminable tiene una razón de ser.

Nagari Háblanos del MTC. (Miami Theater Center) del cual junto a Stephanie Ansin eres su fundador. Qué es y cómo nace la idea.

FC. Comienza llamándose Playground Theater con un proyecto de Stephanie Ansin. El objetivo era transportar el público de las escuelas al teatro. No era precisamente teatro para niños, sino para todas las audiencias. En 2012 después de cinco años en la compañía, nos planteamos hacer teatro para adultos y procedemos a un cambio de nombre, Miami Theater Center. Lo inauguramos con Tres hermanas de Chejov. Después hicimos Everybody Drinks the Same Water, Hedda Gabler y Seven Year Itch …para finales de este marzo abriremos con The two character play  

Nagari  El futuro del MTC. ¿A dónde va y qué buscáis dentro del campo de la innovación?

FC. De hecho The two charácter play  (Outcry) de Tenesse Williams es una apuesta arriesgada que habla precisamente de la crisis del teatro, en este caso de dos actores que fracasan con su obra. Tanto nos da que vengan veinte espectadores en un aforo de trescientas localidades. La clásica pieza de exposición, desarrollo  crisis y resolución final del conflicto es lo que a mí me interesa. Soy de los que pienso que el teatro sin conflicto no emociona. El cuentacuentos no me interesa; el teatro es acción. Es drama, Es una lucha en escena entre los protagonistas. Estamos en un punto de reflexión sobre los planteamientos del dramáticos de Aristóteles. Veremos que pasa. Si decir que nuestro Black Box, que es parte precisamente del “center”, está desarrollando esta hipótesis con más radicalidad e innovación dentro de sus planteamientos.

Nagari Y para finalizar…¿Por qué crees que Miami no tiene un público, sea en inglés o en español, donde una obra teatral no pueda sostenerse como mínimo por un par de meses?

FC. Te voy a decir mi opinión. Miami no tiene un centro donde tu puedas pasear y disfrutar de una zona o un barrio determinado sin tener que desplazarte en carro. Si te fijas bien, tampoco hay una “zona roja” como en otras ciudades -al menos en sus orígenes-  que es lo que aglutina y permite a la población acercarse a disfrutar del paisaje urbano de la zona con bares, restaurantes, tiendas, salas de arte o cine como lo fue Broadway en sus orígenes.

Acabamos hablando sobre su estancia en La Habana “y el supuesto teatro sin censura que se dice que hay en estos momentos”. Habló de una versión de Marat-Sade donde no salían los personajes principales de la obra como el director del psiquiátrico. Salió, por supuesto, la situación política del país. Y como último tema, su especialidad en rasaboxes: un método de entrenamiento creado por Richard Schechner para trabajar el control de emociones en los actores. Del cual, él es uno de los seis profesores en el mundo que puede impartirlo.

Un aviso en su celular de que el parking había agotado su tiempo sirvió como excusa para decirnos mutuamente que el nuestro también llegaba a su fin…Así de sencillo.

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