LOS MUEBLES COMO SUJETOS ANTE EL VACÍO. Laura M. García. NWSA BFA 2014. Visual Arts exhibition @ CIFO

Los muebles como sujetos ante el vacío.

La maqueta es una representación de los objetos a escala. Tiene sus orígenes en los modelos estratégicos de ataque y defensa de los ejércitos. Ya en tiempos de los romanos se utilizaban para escenificar posibles escenarios de combate y se sabe que Aníbal, general de los cartagineses en tiempos de Roma, las utilizó junto con los mapas precarios de la época, para invadir la Península Ibérica.

Pero ¿por qué esta introducción más cercana a lo militar que a la quietud o placidez que da observar un diorama (una maqueta con representación vivencial de un espacio) bajo el orden de un mobiliario?

En la representación académica siempre se han utilizado estos modelos para copiar o interpretar la realidad bajo una orientación sistémica del profesor de dibujo. Pero parece que la artista no le interesa tanto interpretar la realidad, como que la realidad de la propia maqueta sea el sujeto de la obra. Esta sería para mí la estrategia inteligente y particular de defensa de Laura (Encrucijada, Cuba, 1990) frente a las circunstancias de su día a día, si consideramos esto último el enemigo común de cualquier humano a la hora de lidiar con su entorno.

Los clásicos (Platón, Aristóteles…) asocian la realidad a la existencia y sobre todo a la esencia. Kant a lo empírico, Nicolai Hartmann “Lo real como opuesto a lo aparente”. Y por último, Jaques Lacan, distinguía entre realidad y “Lo real”. En el primero aparece la percepción matizada del ser humano; en la segunda es lo que son las cosas –los objetos- en sí. La maquetación, en sí misma, es la simulación de un posible.

Y ahora la segunda pregunta ¿por qué esta retahíla filosófica para hablar de unos muebles en miniatura, la mayoría de ellos sin sujetos humanos en el espacio, ubicados en un hogar sin nombre ni tiempo, y con el detalle de la maqueta como protagonista de la realidad y no como un lugar de apoyo a una narrativa?. Nada más existencial, inquieto  y provocador que representar un espacio bajo el silencio del “no pasa nada… pero las cosas están ahí”. Y a la vez, nada más aterrador que inventar una realidad de juguete donde el vacío corta el aire solo al observarla en estos lienzos.

La soledad que evocan estas piezas ya no es humana –exceptúo una pequeña obra donde aparece un hombrecito en un espacio junto a un sillón que me recuerda a Citizen Kane de Orson Wells por la toma del plano en picado – sino objetual y escénica. El mobiliario parece ubicado en una sección de Sears o El Dorado… a las 12 de la noche y sin público (aclaro para “ciertos lectores”  que es una mirada positiva el poner esta observación, por el simple hecho de relacionar la ciudad con lo expuesto).

He tenido el privilegio de entrar al  portafolio de Laura y visitar sus primeros trabajos y disfrutar una serie excepcional hecha en el 2013 sobre unos niños en el mar y otros en ropa interior desde una mirada poético-realista excepcionales. http://cargocollective.com/LMG. La verdad es que le auguro un gran futuro como creadora visual y le sugiero que estas miradas solitarias, y en alguna forma lúgubres de la realidad,  las transponga al Miami de las aceras vacías, falto de paseantes y vida callejera en la mayoría de su estructura urbana. Creo que no le hará falta una maqueta para traducir este sentimiento urbano a escala inferior. ER

mail to: eduardreboll@nagarimagazine.com

Pdta. Felicitación sinceras a los curadores y responsables de esta exposición, de la cual solo conozco muy remotamente a Frederic Snitzer (…ahora entiendo porque cierra el segundo sábado de cada mes su galería en Wynwood. O Wynwood gira su estrategia o el arte en Miami se va a convertir en un pulguero de géneros de falsa identidad)

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