La Utopía Paralela. Ciudades soñadas en Cuba (1980-1993) Curaduría: Iván de la Nuez en colaboración con Atelier Morales

 Rafael Fornés, Emilio Castro, Eliseo Valdez. Proyecto Plaza Mariana Grajales, 1985. Guantánamo

 

 

Introducción curatorial

 

“Entre el éxodo del Mariel y la legalización del dólar, tuvo lugar en Cuba un proyecto insólito y contradictorio: la creación de una arquitectura occidental sin mercado; la puesta en órbita de una utopía ignorada por el Estado socialista; la activación de un movimiento que empezó como crítica al urbanismo oficial de la época y que hoy deviene espada de Damocles sobre las construcciones del capitalismo que están por venir.”

 

Utopías del ayer

Independientemente del país de origen o régimen político, el sueño de cualquier arquitecto es proyectar su obra y verla plasmada dentro del hábitat donde reside o el lugar donde se ejecute el proyecto. Desde el Jardín del Edén, La Torre de Babel o la Isla Utopía de Tomás Moro, el ser humano intenta plasmar lo idílico en nombre de un supuesto bien común, castigo supremo – si lo hubiese-  o un determinado cambio social hacia el mismo. Fritz Lang lo reflejó muy acertadamente en su película Metrópolis. Y Renzo Piano y Richard Rogers fueron, quizás, dos de los pocos que pudieron ver su “arquitectura utópica” hecha bajo el metal y el tubo en el Centro Pompidou de París, por mencionar un ejemplo del siglo anterior. Enlazando con lo dicho, citar a Ricardo Porro, Vittorio Garrati, Roberto Gottardi, Walter Betancourt y Gilberto Seguí, como los “maestros que soñaron e intentaron antes, otras utopías para Cuba”. O sin ir más lejos, el proyecto que tenía el catalán Josep Lluís Sert, que nunca se llevó a cabo para La Habana.

 

Periodos

La exposición es un ensayo dentro de los posibles que se hicieron bajo la construcción en este periodo (1980-1993). Años vitales, cuando Fidel Castro, ante la presión interna, abre las puertas a más de 125.000 cubanos hacia EE.UU en el puerto del Mariel. Y bajo la decadencia y la pobreza a partir de 1992, cuando la URSS decide cancelar su ayuda a Cuba iniciándose así, el llamado Periodo Especial y la crisis posterior de los balseros.

 

Sueños arquitectónicos de una generación que prácticamente nace o vive su infancia al inicio de la Revolución y que algunos la catalogan este periodo como la “década ciudadana” Emma Álvarez; “prodigiosa” según el crítico Gerardo Mosquera; o bajo una “cultura disonante” la define el propio Iván de la Nuez. Paralela también, con otros géneros literarios, musicales y artísticos de la época.

 

La exposición está dividida en ocho secciones desde una narrativa que intenta cubrir los sueños e ideas no realizadas en varias ciudades de la Isla por parte de sus autores. A partir de planos, propuestas gráficas, fotografías, videos tecnológicos o pequeños documentos visuales de testimonios provenientes de distintas ciudades del mundo como la Habana, Miami, París… o Barcelona, dan aporte a un sinfín de proyectos expuestos.

 

 

Felicia Chatelon y Patricia Rodriguez. Proyecto. Renovación de la Plaza Vieja, 1986

 

 

1 La ciudad prólogo

Arranca con un preámbulo. Un homenaje a los arquitectos clásicos de Latinoamérica como Oscar Niemeyer en Brasilia, los constructores de la antigua ciudad de Tenochtitlán en México o los arquitectos utopistas antes mencionados de la Isla que, como Walter Betancourt o Seguí, y al igual que hizo Fitzcarraldo, propusieron edificar un teatro de la ópera y una ciudad de la cultura en Velasco.

 

2 Monumentos en presente

Desaparece la palabra arquitecto. “Revolución es construir” según las consignas del poder socialista. Los proyectos pasan a la Bienal de Arte y a galerías. Hay una reflexión sobre cómo abordar la Habana Vieja a cargo de Francisco Bedoya. Un proyecto para la Plaza Vieja de la Habana (Felicia Chateloin y Patricia Rodríguez) o una idea-boutade para un monumento a Cristóbal Colon en Holguín; una respuesta al país para mostrar a Cuba lo que es: un crisol de culturas y razas.

 

3 Una habitación del mañana

Aquí se aborda la defensa de la arquitectura popular como una parte de la Habana Vieja y su evolución. El solar, la barbacoa. Intervenciones en azoteas. Una estrategia de reflexión e invitación a que la ciudadanía participe. Se exponen distintos proyectos en cooperación variada de arquitectos de reconocido nombre como Rafael Fornés, Ricardo Reboredo, Patricia Rodríguez, Emilio Castro, Rosendo Mesías, Juan Luís Morales, Teresa Ayuso, Lourdes León, Florencio Gelabert y Rolando Paciel.

 

Florencio Gelabert, Juan Luís Morales, Rosendo Mesías. Proyecto Arte en la Fábrica 1984

 

 

4 Guantánamo: última frontera de la guerra fría

La frontera. Dos países. Una muestra del Taller de Ideas urbanísticas para dar apertura en Caimanera a una supuesta apertura de las líneas fronterizas con EE.UU a cargo de arquitectos de la talla de Enrique Alonso, María Eugenia Fornés, Nury Bacallao, Universo García, Eliseo Valdés, Teresa Luís, Hedel Góngora, Inés Benítez, y José Fernandez, entre otros citados anteriormente. Proyectos como La Plaza de la Revolución de Guantánamo con un zigurat en medio y los colores de la bandera en el suelo o Una ciudad de bordes haciendo un recorrido por el pasado e intentando preservar las casas sostenidas en el agua de la zona.

 

5 Reconstruir el Malecón

Proyectos urbanos para el Malecón. Una secuencia de cómo se construye. Los primeros tramos. El balneario de playa. Esta sección intenta recuperar aquella puerta al mar tan simbólica para la ciudad con propósitos tan dispares que van desde la construcción en papel o cartón en el litoral de una serie de metáforas y objetos bajo el divertimento Se formó el Cuchún de Héctor Laguna, Teresa Luís y Oscar García, hasta Andar el Malecón que pretendía con un sinfín de arcos improvisados crear una serie de paseos peatonales dentro del mar para advertir el litoral marítimo como un navegante.

 

Héctor Laguna, Teresa Luís, Oscar García. Proyecto. Se formó el Cuchún, Avda. del Malecón. La Habana

 

6 Utopías instantáneas

Proyecto Paidea, El Proyecto Castillo de la Fuerza… Las conexiones del grupo Ar-De o G y 23 en la línea que invocaba Gorbachov con la perestroika. El colectivo La Campana o Nada en Santiago de Cuba, promoviendo tertulias y exposiciones sobre la realidad artística del momento. La muestra da un ejemplo fotográfico en blanco y negro de una variedad performances e intervenciones del artista Juan-Sí González. El proyecto Reinventar el 89  de Antonio Eligio Tonel, Rafael Fornés y Juan Luís Morales haciendo un homenaje al bicentenario de la Revolución Francesa. El Taller de Julio Le Parc en el Vedado convocando a la participación y la interacción con el espectador. Y para acabar …la acción en la exposición El arte joven se dedica al béisbol (1989) que generó como objetivo el proponer una huelga general del medio.

 

La exposición finaliza bajo el signo de la poética. Con un simple cómic de tres ilustraciones dedicado a la novela 7 Las ciudades invisibles del escritor Italo Calvino – nacido en la Isla – y una instalación bajo un memorial a Charles Chaplin en su título título: 8 Luces en la ciudad.

 

Sueños no individuales, sino proyectados en grupo: tal como creía y deseaba el estado oficial. Pero también, como la propia amistad lleva implícita en su término, a partir del surgimiento de colaboraciones entre ellos. “Arquitectura hacia el ciudadano más que enfocada hacia el compañero”. Más orientada al urbanismo y al acto humanista en sí, que a la construcción del edificio como objeto singular y unipersonal. Un periodo que prácticamente inicia su curso, cuando La Habana es declarada por la UNESCO patrimonio de la Humanidad en 1982. ER

 

La Virreina. Centre de la Imatge

La Rambla 99, 08002 Barcelona 20/7/– 20/10/19.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

One response to “La Utopía Paralela. Ciudades soñadas en Cuba (1980-1993) Curaduría: Iván de la Nuez en colaboración con Atelier Morales

Leave a Reply