LA PENÚLTIMA VIDA Y OTROS POEMAS. Fran Gracia Badiola

La penúltima vida

Para Souad, en nuestra penúltima vida.

Una mujer pasea sus redes

pescando hilando su cuerpo

su miel.

Una gota de agua se atrapa

en su regazo y ahogada

sale de su cuna

convertida en pez.

 

El tiempo pasa

al ritmo de las campanas

de los tambores de su piel.

 

Una mujer pasea sus redes

pescando amando su cuerpo

su miel.

 

En su penúltima vida

en la orilla de un lago

se deja ser

se deja ver.

Quién llama a Marte tan temprano

 

 

Para Lucía y Yolanda, observando la Luna (seguramente)

 

Levantarse en medio de la noche

y subir hasta la cima

siguiendo pasos de lava y nieve.

 

Mirar y encontrar

plazas repletas e inundadas

de magos

hechizando en callejuelas

pasadizos secretos

tentaciones

belleza

y miles,

millones

de soledades.

Y encontrar.

 

Cantar hasta el amanecer.

Cantar sin voz

sin sed

sin luz.

Pero seguir cantando.

Cantar en medio de una tormenta

de deseos

que no te pertenecen.

 

¿Quién modifica su órbita hasta llegar a ti?

¿Quién se levanta en medio de la piedra?

¿Quién surca plazas esquivando millones de soldados en pie de guerra?

¿Quién canta?

¿Quién te sigue cantando en medio de la noche?

¿Quién llama a Marte tan temprano?

 

 

Autovía Mogador

 

Con Zahira, en la autovía Mogador, en la vida.

 

El viaje surca el vacío.

La tierra se agarra al olivo.

 

Más vale cien pájaros volando

  que uno en la mano, me repite.

 

Las montañas tienen mar de altura.

Se hace la oscuridad.

Somos las nuevas viejas sombras del pasado.

Tu silencio habita el silencio de todos los cobardes.

Donde dije Diego, digo digo…

 

Ya estamos.

Morimos de sueños.

 

Y renacemos.

 

 

Medina

 

Medina como un campo

extendido

sobre un cuerpo

estrellado.

 

Estallado.

 

Escamas de pescado,

tripas abiertas

orgánicas que se pueblan

silencio de los pasos,

corretean generaciones

de mujeres y hombres

callando

y gritando entre mercados

íntimos.

 

Siglos patios que cuchichean

públicos secretos.

 

Peladuras de naranja.

 

A viva voz,

 

a muerto

secreto.

A luz

almuédano

almendras

de azúcar

y sorbos de

piel.

 

Una ciudad como un alma,

extendida

sobre un mar,

circulando olas

en una vitrina

de viejos trastos.

 

De nuevos rostros.

 

Desde arriba parece que te muevas.

 

Dame la mano.

 

A viva voz,

 

a vivo

secreto.

 

 

 

Georgía

 

No romperse por completo,

un muro que impide renacer.

Piedras que me miden

que me arrastran

de orilla en orilla

de tierra en tierra.

 

De mar en mal.

 

Un mar de hojalata.

 

Norias que juegan

a subir y bajar,

a hurgar en el misterio.

 

Corazones cerrados.

 

Una semilla que germina

entre baldosas tan grandes

profundas

lejanas

incomprendidas

geométricas

espaciales.

 

Georgía.

 

No romperse por completo.

 

Ser yaciente.

Ser paciente.

Ser valiente.

 

Y esperar.

 

Del poemario  | La condición del vuelo | 

 

© All rights Fran Gracia Badiola

Fran Gracia Badiola (Zaragoza, España.1984). Abogado, gestor cultural y actor. Su compromiso y pasión por la cultura le han llevado a trabajar en España, Francia, Bélgica, Turquía, Túnez, Marruecos y México. Es Licenciado en derecho hispano-francés (Complutense-Sorbona), y tiene un Master en Política Internacional (Panthéon-Assas) y en Relaciones internacionales y diplomáticas de la Unión Europea (Colegio de Europa de Brujas). Ha efectuado estudios de arte dramático (cine y teatro) en la escuela profesional Acting International París. Ha trabajado en Amnistía Internacional Francia, fue encargado de la cooperación cultural en la Embajada de España en Túnez durante la primavera árabe. Entre sus últimas experiencias profesionales destaca su trabajo en UNESCO en el sector de la libertad de expresión en Túnez y Marruecos. Ha coordinado festivales literarios en Francia con La fábrica (Madrid). Actualmente se ocupa del área de Letras en el Centro Cultural de España en México.
La condición del vuelo es el primer poemario del autor.

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