HIPÓTESIS DEL SUEÑO, los poemas favoritos de Miguel Falquez-Certain. Beatriz E Mendoza Cortissoz

Como una granada abierta que muestra sus semillas carnosas de rojo bermellón, ha llegado a mis manos Hipótesis del sueño (Nueva York Poetry Press, 2019). La antología personal de Miguel Falquez-Certain recoge en sus ciento trece páginas tres decenios del quehacer poético de este escritor nacido en Barranquilla, Colombia, y radicado en Nueva York desde los años 60. En ella descubro la introspección y el erotismo, los dos pilares que sustentan este libro. 

El autor ha escogido para nosotros no sus mejores poemas, sino los que más le gustan a él y en un orden particular que obedece a sus preferencias y no al orden en que aparecieron sus seis poemarios: Reflejos de una máscara (1986), Proemas en cámara ardiente (1989), Habitación en la palabra (1994), Doble corona (1997), Usurpaciones y deicidios (1998), Palimpsestos (1999). 

Emprendo entonces un viaje por el universo de Falquez-Certain donde la saliva está presente, a veces amarga como en Viajero vital: “No quiero tu sombra/no quiero tus palabras/ solo el silencio /para alimentar mis días /solo mi saliva amarga /para saciar mi sed de ti”; a veces vital como en Nuevo Anturio: “yo enseñándote / mis besos / mi saliva / dándote /dándote la vida”. El cuerpo del hombre amado vive en estos poemas de músculos tensos, sudor y tetillas. Mientras la cotidianidad de la convivencia se manifiesta en prosemas como Artes culinarias o Interior holandés. 

A los encuentros y desencuentros del amor se suman también las reflexiones sobre la vida misma, sobre el oficio del poeta como en Presagios: “Abre paso a la palabra, habita en ella, / tócala, siéntela, respírala, dile no / al silencio, al otro lado de la vida”; o en Simulacros: “El destino se forja en la palabra y en ella habitas, porque tú le ofreces el significado deseado, y nada significa fuera de ese orden, tú lo inventas, cuartillas borroneadas que sólo muestran el simulacro de tu intento, siempre transitorio hasta que la muerte le brinde su clasificación definitiva”. 

Falquez-Certein maneja la prosa poética con gran maestría y la escribe para ser leída en voz alta como en Ego sum qui sum donde utiliza el lenguaje coloquial para hacer una disertación sobre Dios y el universo, y en Belial, tu íntimo enemigo, en el que hace hablar al ángel caído. 

Rinde tributo a sus héroes en poemas como Benny, en el que la prosa poética adquiere el ritmo de una canción de Benny Moré, o Janis, en donde utiliza las frases que la misma Janis Joplin dijo durante un concierto para construir un retrato de la cantante de blues. 

De todos, mi favorito es Dulces estrella de la Osa, un poema a la madre muerta, que estremece de ternura y soledad. “Nací para morir en tu regazo. Y no se pudo. / A tu jardín me harán siempre volver las dulces estrella de la Osa”. 

Hipótesis del sueño es un libro para leer y releer que encapsula en un poco más de cien páginas el universo poético de Miguel Falquez-Certain, un escritor imprescindible en el ámbito de la literatura en español de Nueva York y en el imaginario literario de Barranquilla. 

 

© All rights reserved Beatriz E. Mendoza

Beatriz E. Mendoza. Barranquilla, Colombia, 1973. Estudió Comunicación Social en la Universidad Javeriana y asistió a talleres literarios en la Casa de Poesía Silva. Ha publicado cuentos y poesías en diversas revistas literarias. Hace parte de las antologías “Rompiendo el silencio, relatos de nuevas escritoras colombianas” (Planeta, 2002) y “20 narradores colombianos en USA” (Editorial Collage, 2017). Publicó el poemario “Esa parte que se esconde” (Editorial MediaIsla, 2011).

twitter: @butiz73

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