ESTO NO ES UN MUSEO. Artefactos móviles al acecho. Comisario: Martín Peran. Coordinación: Andrea Aguado

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ESTO NO ES UN MUSEO

Desde que me hice mi primer patinete con tablas de madera encontradas en el basurero  y cojinetes de bolas a la edad de 8 años para bajar varias pendientes en el barrio de Sants de la ciudad de Barcelona hasta hoy, he visto a mis conciudadanos inventar cualquier artefacto para disfrutar o recorrer el espacio de la calle. Curiosamente nunca los he contemplado en un museo, ni incluso en ninguna exposición –no afirmo que no se haya hecho- y la verdad es que me hubiera gustado observar la cultura del made it yourself  infantil de los 60 en España, cuando las condiciones económicas eran escasas y difíciles para la clase trabajadora y pareciera que la cultura del “yo” solo estuviese relegada a los que tenían buena posición social y financiera.

Cuando la economía propia no resuelve tus carencias de transporte estandarizadas en una urbe, el ciudadano se inventa las correspondientes, en aras de resolver sus necesidades: unas veces de forma precaria y otras bajo la inventiva o la originalidad de la propuesta. Intentando “trasladar”, por ejemplo, la cultura al receptor en forma de un artilugio que lo acerque al objeto en cuestión.

Esto no es un museo. Artefactos móviles al acecho. Intenta mostrar en forma de abanico a lo largo de varias ciudades en el mundo, esos pequeños diseños caseros o tranformados, que ambientan el conocimiento de una forma muy particular y animan el paisaje humano donde hemos nacido y poniendo en forma de tesis involuntaria, la función institucionalista del museo allá donde se encuentren.

Utilizando una hoja informativa en grande, como elemento de comunicación al público, y obviando el volumen ( es una pena que no haya algunos ejemplos reales de estos artefactos en la sala) se presentan distintos proyectos: desde una  Galería Callejera que transporta el material artístico a visionar, siendo  exhibido en diferentes partes del territorio americano: Nueva York, San Francisco, Portland, Vancouver…, a un homenaje al film Plácido de Berlanga, a partir de un motocarro reciclado hecho en Manresa (Catalunya) por los alumnos del Institut Lacetània.

Se incorporan en esta línea los que hacen más honor al título y conciben el museo como una alternativa móbil a sus aspiraciones  como el proyecto Museo de la Calle,  objetos expuesto a partir del  intercambio acaecido entre viandantes de la ciudad de Bogotá. El Museo de la Defensa de Madrid promoviendo la memoria histórica que se quiere eliminar por parte del poder o el Centro Portátil de Arte Contemporáneo donde se muestran diferentes piezas de artistas locales muy en la línea del Antimuseo en búsqueda de nuevos público o nuevos conceptos en curadoría. Sobre todo, abiertos a grupos o minorías sociales como los colectivos feministas, homosexuales bajo el asedio, artistas callejeros… Esta experiencia se ha ubicado principalmente en México.

Hay propuestas más diversas ligadas al tema de la participación ciudadana como la Mesa Rodante Móbil una pieza creada para propiciar la participación ciudadana en este caso de la ciudad de Beirut en el Líbano, incorporando cuatro micrófonos en el mobiliario para que el público pueda expresarse. También el Unofficial Tourism una caravana ubicada en Madrid donde se ofrecen mapas y guías alternativas para ver la ciudad de distintos ángulos menos turísticos como el itinerario “Arte Urbano” donde se enseñan los sets donde se filmaron las principales películas rodadas en la capital o “Tabernas centenarias de Madrid” para degustar los espacios únicos que aún restan abiertos. O los Wikitankers ideados en la ciudad de Vic (Catalunya) para favorecer containers que tengan funciones comunicativas distintas: El infotanker (nuevo punto de información general en un evento). El mediatanker (información relacionada con los medios de Internet y su aplicación tecnológica), el gastrotanker, el espacio que anuncia todo lo que tiene que ver con la cocina y la alimentación. En uno de esto artefactos móbiles se leia en catalán en una pequeña pancarta lo siguiente

“Somia i seràs lliure i lluita i seràs lliure a la vida”. Sueña y serás libre y lucha y serás libre en la vida.

Esta sentencia podría ser el resumen de una exposición que particularmente agradezco al CCE por dar voz a las corrientes artísticas más comprometidas con los social y lo político de este momento, donde la crisis hace más mella en los ciudadanos del planeta. Miami necesita de propuestas colectivas como ésta para compensar el arte más ligado al creador visual que se mira a sí mismo como experimentador  –no necesariamente prescindible, por supuesto- en el cual está inmersa muy a menudo en sus exposiciones públicas.  ER

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