DESCLASIFICADO. Ernesto Delgado

A Frank Abel Dopico

 

Temor de hacer este poema

Fina García Marruz

 

 

La tristeza reventó tu hígado a salivazos ardientes.

Exprimiste todos los dados, todas tus naranjas,

Todas las cartas del mito, del escándalo.

Contigo cualquier muchacha era posible,

Cualquier blusa podía quedarse en tu sombrero

Para que hicieras el truco de los pájaros

Destinados a desaparecer con las palabras en sus picos.

Te quedaste con el aplauso de los 80.

Con una España manchándote los dientes.

Hiciste de tus manos dos raíles temblorosos aún

De los trenes que les han pasado por encima

Como tangos, como putas. Ofendiste con tu tristeza

A los últimos carteros de la noche, a los últimos

Carteros que fuimos trayéndote sobrevidas,

Dianas cazadoras, esmeros personales.

 

De todos, fui el que más negó tu puerta;

Porque revienta estar en el borde de un puente

Escuchándote silabear a mis espaldas,

Porque revienta estar en lo último de un puente

Agarrándome de tus palabras y no querer

Probarse tu camisa de cuadros rojos

Por temor a que otros confundan los remiendos.

Fuiste realmente un suicida. Cumpliste

Con el mito nacional, de que los mejores poetas de la patria

Mueren antes del hachazo de la gloria

Sobre provincias. Tú eras el mayor suicida.

Por eso te velaron con tu camisa de cuadros rojos, porque fue

Con la misma que volviste en la tarde primera de tu libro;

Cuando estuvimos allí todos los carteros

Con sílabas viejas en los ojos, sílabas memorizadas

De tanto quebrar nuestros nudillos contra tu puerta,

Doliéndonos de esos trenes que hacían tambalear tus manos,

Que hacen tambalear tu sombrero.

 

Necesitabas solo el aplauso nuestro para el mito.

La tristeza reventó tu hígado a salivazos ardientes.

Caíste como de un picotazo, como de un duelo,

Caíste para que el vecindario reconociera

El único olor de las naranjas, para que la vieja Alicia

Entrara a buscarte tus dados, tu empolvada eternidad.

Si acaso hay alguien en ti, aunque sea el fantasma

Siéntate conmigo en este puente donde llevo tu espalda,

Siéntate pronto, porque conoces que basta un aire sonámbulo

Para convencer al gatillo, porque sabes lo que es asomarte

Y mirar tu vida por el cañón de un revólver y buscarte

Por ese túnel a oscuras, del que de pronto puede salir una bala

Como si fuese un oso hambriento o una jauría de murciélagos

Contra la luna enhiesta en la pupila. Siéntate a gastar

Tu centavo de nombre por la mujer que te ha llorado en las naranjas.

 

Hoy un poeta muere y los periódicos no sirven de pañuelo.

Hoy un poeta muere y es como si muriese una rata,

Algo que se desprecia y asusta cuando aparece

Mordisqueando vestidos, perfumes o zapatos.

Estar en un puente. Ser la penumbra de un puente

Que la penumbra de la noche imanta y mirar,

Mirarnos diminutos, donde el aire no mostrará sus truenos.

En el borde en el que ayer estuviste

Ya se habían sentado Novás y Padilla y Escobar,

Mito tras mito. En el borde en el que ayer estuviste

Crece el olor de las naranjas, manchando este puente

Que es solo un balcón para que siempre haya alguien

Con los pies hacia el viento, escuchando como

A sus espaldas acontece como el mito nacional.

Morirse como una rata, lanzarse del balcón del país:

Y tu camisa tendida en el balcón, junto a los infartos

Y las sogas. Y tu camisa tendida mucho antes

De que yo llegara a comerme el hueso de la noche

Con los pies hacia el viento, simulando otra bandera.

 

Eres el suicida que nunca necesitó serlo.

El suicida de los bares que cambió palabras por dados.

No podré perdonarte que hayas escogido aquel lado del balcón.

No podremos perdonarte el hígado a la intemperie.

No sabría perdonar este libro tuyo que me apunta, como un asesino.

Tenlo en cuenta, tenlo todo en cuenta, por si mañana te quedas sin el cielo.

© All rights reserved Ernesto Delgado

Ernesto DelgadoErnesto Delgado (Placetas-1996) Poeta. Estudiante de Licenciatura en Español – Literatura.  Ha obtenido premios y menciones en encuentros de Debate de Talleres Literarios .Ha publicado en revistas nacionales como Guamo y Cómo. Miembro de la AHS.

 

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