CÚCARA Y MÁCARA. Autor Oscar Liera. Dirección Juan Roca. Havanafama

Publicado el

Autor Oscar Liera. Dirección Juan Roca. Elenco Armando Naranjo, David Ponce Alejandro Gil, Steven Salgado, Jorge Carrigan, Henri Sosa, Carlos Gudiel. Escenografía Carlos Artime. Producción. Havanafama.

De ti Marín de Do Pingüé, Cúcara Mácara títere fue,

yo no fui, fue Teté, pégale, pégale, que ella fue.

 

Sinopsis

“Un cardenal, un obispo, un ministro, varios curas y el fraile Hermenegildo intentan dar explicación al terrible atentado que ha destruido por completo la imagen de la Virgen de Siquitibum, quien muchos años antes se apareciera ante dos humildes huerfanitas llamadas Cúcara y Mácara. A partir de este ignominioso hecho, que pone en riesgo la fe de los siquitibumbianos, se desencadena una serie de enredos entre las idas y venidas de los curas que con la ayuda de dos sabias monjas encuentran la “milagrosa” solución.”

La obra arranca con una sirena de policía a todo sonar. Ante nosotros un crucifijo dorado y enorme sin la imagen de Cristo. Tres sillas “sagradas”. Un candelabro. Y un revuelo interior de sacerdotes en una sacristía. Todos en espera que entre el Obispo vestido de púrpura  “Alabado sea el señor…por siempre sea alabado” a dar las pertinentes órdenes ante lo ocurrido. Más tarde, aparecerá un cardenal togado. Un alocado fraile llamado Hermenegildo. Y por último, el ministro del país.

Oscar Liera, dramaturgo, poeta y director de teatro mexicano saca el cuchillo en el texto y hurga para levantar los trapos sucios a dos poderes clásicos en el desarrollo y configuración de los países en Latinoamérica: el poder político y el poder eclesiástico. ( Nota. Qué curioso…no salen los militares)

Si bien discrepo en su configuración formal en cuanto al texto en algunas partes. Es decir, en la manera que aborda desde el ímpetu y la rapidez diálogos que dan contenido a la obra. A veces, demasiado intelectualizados o desde el énfasis. Quiero resaltar lo importante del mensaje y los temas expuestos que hay en esta pieza por su autor. Aspectos de denuncia política y social imprescindibles. Como la falta de ética, la hipocresía, la doble moral, la obsesión por identificar a quién hay que adorar primero: “Demos gracias al Espíritu Santo y a nadie más… al Espíritu Santo”. El abuso de autoridad: “Yo determinaré quién debe saberlo y quién no”. El fanatismo de Hermenegildo: “ Es que me gustaría que me hicieran santo…verá usted. Yo quiero ser santo”. El interés crematístico: “Dale una limosna a la policía…ya me entiendes ¿no?”. El sentido del poder y su jerarquía. El desprecio al género femenino desde el machismo más acérrimo: “¿Por qué crees que a Jesús no se le ocurrió nombrar a mujeres como apóstoles?…porque si lo hubiera hecho, seguro que alguna mujer lo hubiese traicionado”.

Juan Roca, nos mantiene atentos como público con su dirección. Los actores no fungen como simples rellenos cuando no interpretan en escena. Se invisten de sus personajes y adoptan la personalidad que les corresponde. Su psicología gestual. Su estatus. Los movimientos, sabiendo que todo ocurre en un mismo espacio, son ágiles y solventes. Pero ante todo… destacar la habilidad de algunos para aguantar en vilo desde la comedia: la desfachatez y lascivia bien contenida del obispo (David Ponce). La perfecta incapacidad en el habla del fraile Marcelino (Alejandro Gil) bajo los giros del humor más ingenuo. La ostentación del poder y la misoginia a cargo de un genial Armando Naranjo como cardenal cuando sale a escena. La “divina” paranoia por convertirse en un beato bajo el palio de la Virgen de Hermenegildo (Steven Salgado) y sus excelentes registros ante la obsesión por conseguirlo. O desde la seriedad e indulgencia que da el poder oficial de un ministro (Jorge Carrigan)… observar el ascenso del personaje, hasta que una voz en off sentencia el final: “Oigan…cierren el telón”.

Cúcara y Mácara” se estreno el día 26 de mayo y se presentó hasta el 17 de junio, en la sala Havanafama Teatro Estudio en el 4227 SW 75 Ave Miami FL 33155.

Leave a Reply

Translate »