Cromosomos, árboles, bicho y picturas.  Obra plástica de Albert García. Guillermo Montenegro.

Publicado el

 

Una visión singular de la Naturaleza

 

Desde sus primeros trabajos en una serie, Albert García se entregó a una creatividad imparable y única. En Cromosomos, se adentra en un universo irónico repleto de personajes cuya ambigüedad entre lo monstruoso y bello lo convierte en una sátira. Esta etapa del artista con Daumier, desprende un humor salvaje y bidireccional en ambos trabajos. Aunque en Daumier, lo satírico, no sólo viene de la deformación expresionista de los personajes, sino también de su ubicación en una escena literariamente determinada.

 

Los personajes de Albert están aislados, y de su misma representación brota la ironía en sus piezas: obispos feroces, políticos esperpénticos, geishas sumisas y muchas otras figuras despiertan en el espectador risas o sonrisas. Ambiguas en algunos casos, porque a pesar de la ferocidad de la representación que los hace existir, nos miran con tristeza o cierta ternura.

 

Cromosomos es, probablemente, un paso hacia adelantes que enlaza su labor pictórica con la anterior. Vendría a ser una respuesta a sus largos años tras una cámara de televisión en mano. Aquel periodismo gráfico que le obligó a mirar la condición humana local en primer plano. Me viene a la memoria esa bella Noriko -una subserie dentro de los  Cromosomos. Un enigmático rostro de geisha con sus pies y su cuerpo totalmente embutido en unos zapatitos reductores.

 

En su etapa Árboles, abandona esta vía literaria de su pintura para iniciar un viaje puramente plástico. Muchos de los elementos empleados podrían llevarnos a considerarle más próximo a la ilustración que a la pintura. El pequeño formato, los materiales elegidos o cierta vertiente decorativa… lo corroboran.

 

La actitud experimental que Albert García estrena en este caso frente a la página en blanco es la de un pintor. La declaración: “Yo gozo de una excelente miopía” que suele incluir en sus catálogos, tal vez permita poner luz sobre el asunto. Allí transforma su “discapacidad” visual en aliada. Trabaja a continuación en ese súper-primer-plano y convierte el pequeño tamaño en un gran espacio.

 

Con Árboles, comienza a experimentar diferentes materiales y procedimientos y mezcla, como le gusta decir, “técnicas muy mixtas”. Desde páginas en unos inusuales cuadernos blancos, configura no sólo árboles y otras plantas, sino más de un paisaje. En esta nueva etapa se le dispara la idea fija (…el árbol) en la cabeza y utiliza técnicas, estilos y visiones diferentes para ofrecernos imágenes del mismo en las que, el esfuerzo realizado por conseguirlas, es parte constitutiva de su expresividad.

 

Para él, cada página en blanco es un camino nuevo.

 

Estilos y procedimientos diferentes que nos ofrece una colección de árboles en los que, no siendo para nada realistas, el espectador puede ver en ellos el aire que mece su follaje o en medio de la niebla. Concluyendo…pura poesía plástica.

En su siguiente serie, Bicho: inicia un mundo plagado de pequeños seres, medio pájaros, medio peces, de reminiscencias ligadas a Jean Dubuffet. Algunas grafías, anteriormente utilizadas con timidez, reaparecen en esta nueva etapa colonizando grandes áreas de su obra. Un colorido exuberante, se abre camino con firmeza en estas piezas.

Las más recientes creaciones le han llevado a un territorio entre la abstracción y el paisaje microscópico, con un toques de tapiz persa de apariencia más decorativa. Una etapa que bautiza como Picturas, en la que Cromosomos, Árboles y Bicho, se desvanecen para que sea el ojo del espectador quien los descubra. Combinando, así, la inmediatez del gesto con la terquedad del puntillismo. Sobre papel negro, previamente decolorado, en esta obra instala imperceptibles collages dentro del pequeño formato.

 

Influencias del expresionismo alemán y el grabado japonés, amén de otras querencias pictóricas, que desde su estancia en el Ampurdán catalán, tal vez aspire ser: un puro espectador de su imaginación.

 

Guillermo Montenegro

 

 

 

 

 

 

 

Leave a Reply

Translate »