CRISÁLIDAS. Un film de Adriana Barraza. Tower Theater

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Crisálidas

Directora Adriana Barraza. Año 2017. País. EE.UU. Reparto. Neher Jacqueline Briceño, Francis Jaramillo, Alina Robert, Rodolfo Salas, Adriana Bermúdez, Anne García Veruska Chalbaud. Guión. Neher Jacqueline Briceño. Dirección de Arte. Lissette  Graffe. Produccion. Arnaldo Pipke

El martes 23 de enero hizo su estreno mundial Crisálidas en el Tower Miami Theater. Con toda una asistencia formada por la mayoría de alumnos y exalumnos de Barraza Acting Studio y la plana mayor de la interpretación de esta ciudad, se celebró la primera ópera prima, bajo el género del cortometraje, de la actriz -ahora también directora- Adriana Barraza.

Sinopsis

Cinco hermanos –cuatro hembras y un varón- van a coincidir en el cumpleaños de su madre en una casa particular de Miami. Allí se aloja su tía, una alcohólica ensimismada que con su silencio acompañará la liturgia del acto. Aparentemente, las hermanas se quieren y se complementan con sus recorridos vitales decididamente distintos. Una con el dolor del divorcio a cuestas; y otra, desde un embarazo sin padre conocido. Por último, antes que la madre sople la vela, llega al hogar el hermano. En la mesa, una de ellas lo recibe cariñosamente con una aparente broma: “Bienvenido adoptado”. Él no se ríe; y mira fijamente a su progenitora. Todos los allí reunidos se quedan perplejos bajo el silencio. En este preciso instante, un giro imprevisto provocado por una noticia que da la madre a sus hijas, pondrá fin a una historia hermética y temida por todos sus personajes.

Desde la concepción de un teatro interior en cine, las emociones y los detalles de los primeros planos del elenco, se suceden desde el primer minuto. Adriana Barraza ha dirigido una historia que, si bien está basada en hechos reales ocurridos en Argentina durante la dictadura militar, su guionista (Jacqueline Briceño) los ha adaptado sutilmente a la vida de hoy desde una ficción cercana a lo real. Y lo ha hecho situando la voz en un género humano concreto: la mujer. “Como pueden observar esta es una historia hecha por y para las mujeres”…si bien, tuvo unas palabras de agradecimiento explícito para su marido Arnaldo Pipke y el intachable Rodolfo Salas como actor.

El diálogo que se establece entre ellas, incluso desde las miradas, así como la tragedia de la madre frente al hecho insólito que descubre el espectador, componen el hilo de una trama inesperada. Libre de artificios cinematográficos. Dando un tono y un ambiente natural en cada escena bajo la piel desnuda y sin apenas maquillaje en el rostro de cada personaje.

Aprovechando los distintos registros variables y complementarios de un formidable y acertado reparto, las intérpretes (Francis Jaramillo, Alina Robert, Adriana Bermúdez, Anne García y Veruska Chalbauddan) dan lo mejor de sí mismas desde el contraste entre todas ellas como hermanas y tía junto al hermano (Rodolfo Salas) como segundo centro de la historia…Huelga decir, que Jacqueline Briceño, fungiendo de madre tierna y cómplice criminal arrepentida, se lleva la atención como protagonista de esta historia y hace honor a su apodo de “maestra” y educadora en el campo de la interpretación.

Como se dice en la lengua de Tennesse Willians “When does the next story come? . Arnaldo Pipke nos respondió a la duda: “Va a haber una segunda parte o posiblemente un largometraje sobre esta obra”.  El tiempo dirá. De momento va a presentarse la obra en distintos festivales. ER

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