COMO MÚSICA Y OTROS POEMAS. Mia Leonin

Like Music

(Baghdad 2003)

 

Rain beneath the cypress canopy: you were this voice,

this natural wish for water – leaf-girl

 

waiting for rain, winding inside your mother’s burka,

wrists waving, strings of hair lisping in the wind.

 

Each morning the dream showers woke to flowers of grain,

sifting from your mother’s fingers to the metal pan in her lap.

 

Until they came with their thunder, roar, shock, and awe –

white clouds crackling, sandals and ankles exploding.

 

Carpets and leather bodies washed away

in a rubber-tire, death-metal, Humvee riff.

 

A rivulet of blood trickles toward your jawline–

you raise a finger to your ear and tilt your head

 

to begin the search for listening.

 

Como Música

(Bagdad 2003)

 

Llueve bajo la copa del ciprés: tú fuiste esta voz,

este anhelo natural por el agua – niña-hoja

 

esperando la lluvia, enroscada dentro de la burka de tu madre

muñecas ondulantes, cabellos ceceando al viento.

 

Cada mañana las regaderas de ensueño despertaban las flores de grano,

cernidas desde los dedos de tu madre a la cacerola de metal en su regazo.

 

Hasta que llegaban con sus truenos, rugidos, golpes y  temores-

nubes blancas crepitantes, sandalias y tobillos explotando.

 

Alfombras y cuerpos de piel arrastrados´

al son  de llantas, muerte metálica, acordes de Humvee.

 

Un riachuelo de sangre desciende por tu quijada-

llevas uno de tus dedos a la altura de la oreja inclinando la cabeza

 

cómo quien comienza la búsqueda por ser escuchado.

 

 

My Father in a Fourth of July Public Radio Spot

 

A voice shoots like a javelin from my radio.

It is the whine and pull, the stammer

 

of my father trying to speak English.

I love this country. His voice trudges

 

toward meaning through his thick,

sludgy immigration –

 

past the women whose cunts he thought smelled rotten,

past the patients for whom he prescribed

 

thorazine, electric shock, and other brain-splintering

cures to loneliness,

 

past the unclaimed children, now middle-aged,

almost-success stories

 

who sometimes hear him speaking through walls.

By the time he has finished,

 

the paradise of this country has wilted into paraíso.

Of course it has. It always does.

 

All of this on the radio

and me having never met him.

 

Mi padre en una emisión de Radio Pública durante un Cuatro de Julio

 

Una voz se dispara como jabalina en mi radio.

Es la queja y jaleo, el tartamudeo

 

de mi padre tratando de hablar Inglés.

I love this country. Su voz se arrastra

 

hacia el sentido de su densa,

cenagosa migración-

 

más allá de los coños de la mujeres que a él le parecía que apestaban,

más allá de los pacientes a quienes recetó

 

thorazine, electroshocks y otras formas de perforar el cerebro

como remedios contra la soledad,

 

más allá de los niños de quien nadie se responsabilizó, ahora cuarentones,

casi historias de éxito

 

quienes a veces lo escuchaban hablar a través de las paredes.

Para cuando el haya terminado,

 

El paradise de este país se habrá marchitado en paraíso.

Claro que así será. Siempre ha sido así.

 

Todo esto en la radio

y Yo que nunca lo he conocido.

 

 

A poet alludes to the poet of the people in hopes of justifying the existence of a poem about a woman whose life and death mattered to very few. 

 

(after Pablo Neruda)

 

Who took my mother from me? Where has she gone?

A lizard grips the screen, his pulsating throat jeers at the word “door.”

 

 

Which drop of rain can decipher the soil’s thirst?

Something stirs in the forest. Under a spear, a stalking sound.

 

 

What will make this room stop spinning?

Not song, but sound, a singe at the word’s edge.

 

 

What can be forgiven?

The final vowel of sympathy, hurled like a shot-put.

 

 

Between love and memory, what will prevail? When beauty

no longer has the final say, what remains?

Would that I were an abundant table set with feasts and flowers.

 

 

Why don’t I dream of her anymore?

 

 

Monday is no longer the anniversary of her death.

Next month, it will be Thursday

and next year, Sunday.

 

 

Un poeta alude al poeta del pueblo en espera de justificar la existencia de un poema acerca de una mujer cuya vida y muerte importó a muy pocos.

 

(a Pablo Neruda)

 

¿Quién se ha llevado a mi madre? ¿A dónde se ha ido?

Una lagartija se agarra de la malla, su garganta pulsante se mofa de la palabra “puerta.”

 

¿Cuál gota de lluvia puede descifrar la sed de la tierra?

Algo se agita en el bosque. Bajo una lanza, un sonido acechante.

 

¿Qué conseguirá que esta habitación deje de girar?

No una canción, sino un sonido, una quemazón al filo de la palabra.

 

¿Qué puede perdonarse?

La última vocal del pésame, como lanzamiento de bala.

 

Entre el amor y el recuerdo ¿qué triunfará? Cuando la belleza

no tenga más la última palabra ¿qué quedará?

Ojalá yo fuese una mesa con abundantes obsequios y flores.

 

¿Por qué no sueño más con ella?

 

El Lunes ya no es el aniversario de la muerte.

el próximo mes, caerá en Martes

y el año próximo, en Domingo.

 

© All rights reserved Mia Leonin (versión al español Omar Villasana)

 

Mia Everglades3Mia Leonin is the author of two books of poetry, Braid and Unraveling the Bed (Anhinga Press), and the memoir, Havana and Other Missing Fathers (University of Arizona Press). She has been awarded an Academy of American Poets Prize, two Florida Individual Artist Fellowships, and her poetry and creative nonfiction have been nominated for the Pushcart Prize. Leonin’s poetry has been published in New Letters, Prairie Schooner, Alaska Quarterly Review, Indiana Review, Witness, River Styx, Chelsea, and others. She frequently writes about Spanish-language theater for the Miami Herald. Leonin creative writing at the University of Miami. www.mialeonin.com

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