BREAKING THE WAVES. Un amor marcado por la tragedia. Un film de Lars Von Trier

Título original: Breaking the waves

Año: 1996.

País: Dinamarca

Director: Lars Von Trier

Guion: Lars Von Trier

Fotografía: Robby Muller

Música: Joachim Holbeck

Reparto: Emily Watson, Stellan Skarsgård, Katrin Cartlidge, Jean-Marc Barr, Udo Kier, Adrian Rawlins, Mikkel Gaup, Jonathan Hackett, Sandra Voe, Roef Ragas, Phil McCall, Robert Robertson, Desmond Reilly, Sarah Gudgeon, Finlay Welsh, David Gallagher.

Sinopsis:

A principios de los años 70, Bess (Emily Watson), una ingenua joven de un pueblo costero de Escocia, se enamora de Jan (Stellan Skarsgård), un hombre mundano que trabaja en una plataforma petrolífera. A pesar de la oposición de la rígida comunidad puritana a la que pertenece, Bess y Jan se casan. Tras la boda, él vuelve a su trabajo, y ella cuenta los días esperando su vuelta. Bess, una creyente devota, cree que su amor está bendecido por el cielo; pero un día sucede un terrible accidente. Primera película de la trilogía “Corazón dorado” de Lars Von Trier (FILMAFFINITY).

 

Breaking The Waves o Rompiendo las Olas, como sería su título en español, es una película que empieza con la misma candidez e inocencia que caracterizan a Bess su protagonista, sin embargo, con el paso del tiempo se vuelve implacable con el espectador, nos aturde, nos deprime y así dando tumbos entre sentimientos encontrados, nos pone en la cara su pliego de reclamos ante una sociedad e iglesia extremadamente conservadora y puritana de un pequeño pueblo de Escocia, en donde las iglesias son lúgubres y oscuras como lo que predican, iglesias en donde no existen las campanas, por ser tal vez demasiado festivas para esas estrechas mentes que no permiten a sus fieles salirse de sus esquemas.

Esta historia trágica de aproximadamente dos horas y media de duración está dividida por capítulos, se trata de un sello muy personal del director que divide el film en 7 capítulos y un epilogo. Cada vez que pasamos a un nuevo capítulo, el director nos presenta una imagen trabajada con filtros llegando a crear una especie de cuadro viviente, con un título particular y una música particular de la época, cuya letra tiene de alguna manera que ver con el capítulo, sin duda una peculiaridad del director que presenta un recurso nada usual, pero le da un descanso al espectador, lo aísla de cada capítulo, cuyos contenidos son fuertes y en algunos casos abrumadores, además de alguna manera aligera el film que es bastante extenso.

Breaking The Waves, tiene a mi parecer un particular discurso del director quien es también guionista de esta producción cinematográfica, conjuga el color, los paisajes, la historia, las personalidades de los personajes, la música y a veces las imágenes asincrónicas creándole toda una lúgubre personalidad al film. Una personalidad que va de la mano con su crítica a la represión de un sistema extremadamente conservador, machista y puritano donde la iglesia se cree con derecho de decidir por los propios individuos e incluso decidir su destino final, el cielo o el infierno.

Bess al casarse con Jan, parece casarse con la antítesis de este sistema y al parecer su destino queda condenado al sufrimiento. Lo que sucede después sólo cabe en una iglesia retorcida que ha programado las mentes de sus fieles para convertirlos en hijos del temor a Dios, un Dios castigador y despiadado. Bess llega a creer que sus sacrificios por amor mejoraran la salud de Jan después del accidente que este sufre. Sus conversaciones con Dios son los diálogos que podría tener consigo misma una mente perturbada que habita en su interior dos diferentes personalidades.

La película es de una complejidad singular, la actuación de la actriz inglesa Emily Watson como Bess, es una de las mejores actuaciones que he podido ver en las últimas décadas, fue varias veces nominada a mejor actriz, incluyendo los premios “Oscar” y ganadora a varios premios por su extraordinario trabajo.

El film definitivamente tiene un lenguaje particular, muchas veces en las escenas no se observa una continuidad de imagen, sino que se cortan sin alterar lo que está sucediendo en dicha escena, el sonido permanece en sincronía con el momento, pero la imagen no. Es que al parecer a su director Lars Von Trier, le gusta parcelar, no solo parceló el film en capítulos, parceló también las imágenes para destacar situaciones y expresiones de los personajes y también para omitir diálogos innecesarios cuando bastan las expresiones para connotar y denotar. Las miradas de la protagonista a la cámara, es decir al público también es algo que debe de destacarse y que no es usual, pero se utiliza en determinados momentos del film, como recurso para establecer, creo yo, un vínculo entre el personaje y el público.

El film acaba con un recurso algo tirado de los pelos, sin embargo, este tiene un significado especial; las campanas que nunca se escucharon en el pueblo, redoblan en el cielo sobre el barco en el que va Jan luego de despedir a Bess. Posiblemente un recurso final para demostrar que los puritanos de aquel pueblo, no gozaban del poder de enviar a nadie, al cielo o al infierno.

Sin duda un film que vale la pena ver y apreciar y puede rentarlo a través de Amazon, se lo recomiendo.

 

 

© All rights reserved Dotty Vásquez Mantero

Dotty Vásquez Mantero nace en Lima, Perú en 1967. Estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Lima y fue profesora de Lenguaje Cinematográfico y Guión. En la actualidad ejerce como formadora, periodista y escritora de literatura infantil en la ciudad de Miami.

Dottyvasquez@gmail.com

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