A TIRO LIMPIO. Boris Vian. Traducción: Juan Manuel Salmerón. Tusquets Editores. Bs.As., Argentina. 2010

A tiro limpio 001Radiante policial surrealista

            La primera y más libre de sus obras, Trouble dans les andains, apareció póstumamente en 1966, siete años después de que su autor muriese mientras asistía a la proyección privada de Escupiré sobre vuestras tumbas, film basado en una de sus novelas más transgresoras y polémicas. Jazzista, ingeniero inventor, poeta, traductor de Chandler, locutor y escenógrafo, Boris Vian (1920-59) la había escrito durante la Segunda Guerra Mundial, y ya en sus páginas delirantes se pueden adivinar esos rasgos ineludibles que convierten sus libros en resultados de procedimientos extraños: la escritura como práctica, como trabajo y como juego. Porque si hay algo decisivo en esta nouvelle desinhibida hasta la carcajada, es esa inédita apuesta por todo aquello ajeno a cualquier regla. El desconcierto es ley en el mundo subversivo de Vian.

            Cuatro ¿amigos? –el refinado conde Adelfín Belfulano, el estrafalario y libidinoso Serafino, el mayor Loostiló y su compinche Antioquío- parten en un viaje desquiciado que va de Paris a Bayona en busca de un pequeño y misterioso artefacto robado: “el barbarón bífido”. Lo verdaderamente inaudito de esta narración de aventuras sin igual -que recuerda por su ritmo frenético a L´Homme de Rio (De Broca, 1964), aquel curioso film franco-italiano que parodiaba a las películas del agente 007-, es el modo que posee Vian de condensar cada microcapítulo en una suerte de justo medio patafísico y existencialista. Una pulsión, un latido narrativo entre onirismo y realismo crudo. El resultado de este experimento literario explosivo es una muy lúcida intervención en el genero novelístico, donde la idea de novela ya no es más el libro sólido y seriamente construido sino una forma múltiple y cambiante que se cuestiona a sí misma.

            La escritura violenta, ácida y rabiosa que deslumbra en cada párrafo se hace manifiesta desde el inicio. La perspicaz insolencia alcanza vuelo, en especial, al describir los personajes centrales satirizados de modo constante. De Serafino, dice: “parecía hecho de patadas en el culo. Una fisonomía dura y un fiero mirar le daban un carácter original y ardiente que le atraía la compañía de las mujeres de intensa libido”. Una mordaz precisión que no deja jamás de lucir su electrizante capacidad de crear imágenes poéticamente revulsivas: “Adelfín sacó a la baronesa y las parejas empezaron a contornearse con voluptuosidad al ritmo escabroso de la música, que perlaba de gotas hialinas las axilas de las damas”. La malicia no está ausente. Boris Vian en estado puro.

            A tiro limpio busca, tras cada vuelta de página, e inicio de nuevo trepidante capítulo, transgredir los límites del género; exprime todos los artilugios habidos y por haber y los pone en funcionamiento, muchas veces, invirtiendo su lógica hacia el absurdo. De este modo el capítulo 21 se inicia en inglés y vemos, con una nota al pie, su traducción con la siguiente aclaración: “Para escribir este pasaje hemos contado con la colaboración de Lord Byron”. O cuando el mismo autor (enmascarado a través de un ingenioso anagrama: “barón Visi”) se cuela dentro del manuscrito leído por los personajes. Claro que esto es solo un fragmento, tan sólo guiños intelectuales en estas terroríficas y rocambolescas aventuras con individuos de insólita prosapia como resultan Popotepec Atlazotl, que protege a los cuatro aventureros desde su avión de combate, con apuestas azafatas, como Florence, con temibles ex socios como el holandés Vandenbuic, o con animales tan inclasificables como el célebre Rhizostomus gigantea azurea oceanensis.

            Es necesario declarar que la multifacética obra de Vian continúa alucinando. Sus libros, su disco, su modo íntegro de crear, parecen acoplarse al ritmo genial del dibujo animado, como aquella hipnótica secuencia musical de los elefantes rosados, en Dumbo (Sharpsteen, 1941). Caprichosa e imprevisible como la fugaz felicidad.

© All rights reserved Augusto Munaro

Munaro AugustoFoto- Mailén AlbamonteAugusto Munaro publicó los libros Ensoñaciones: Compendio de Enrique de Sousa (RyC editora), El cráneo de Miss Siddal (Pánico el Pánico), Recuerdos del soñador evasivo (Alción editora),Cul-de-sac (Ediciones La Carta de Oliver), Todo sea por la excepción (Letra Viva), Gesta Cornú (Editorial Lisboa), Breve descripción de una |sepultura| (Tinta China), Noche soleada (Ediciones la yunta), Camino de las Damas (Expreso Nova Ediciones), [Hna. Paula] (Alto Pogo & Milena Caserola & El 8vo. loco ediciones), Agnès & Adrien (Colisión Libros), Vida de Santiago Dabove(Ivan Rosado), Islandia (Voria Stefanovsky Editores) y A la hora de la siesta (Borde Perdido Editora). Su sitio web es www.augustomunaro.com.

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